INFORMACION
GENERAL Producción apícola orgánica:
Qué es y su importancia
Producción Apícola Orgánica: Producción
apícola en la que intervienen medios y procesos naturales no
contaminantes. Se definen como procesos naturales aquellos que no
afectan al medio ambiente.
Importancia de la Producción Apícola Orgánica:
n un mundo cada vez más tecnificado, donde las extensiones
vírgenes son cada vez menores, la producción sin contaminantes
cobra trascendencia.
Validez económica de la Producción
Apícola Orgánica:
Los países desarrollados (Ej. USA, JAPÓN, FRANCIA, Países
Europeos) demuestran cada vez mayor interés siendo la demanda
mayor a la oferta.
El piso del precio siempre es superior al techo de los productos convencionales.
Simbiosis Productiva:
Cuando no se hallen en zonas improductivas, los campos pueden beneficiarse
de la certificación de Producción orgánica y
trabajar en conjunto. Qué es lo básico:
1,5 Km. de radio alrededor de cada apiario sin contaminantes.
Colmenas de madera sin pintura.
Certificar el Proceso de producción orgánico.
Sala de Extracción con maquinaria de acero inoxidable o material
aprobado a tal fin. Qué es contaminante:
Ferrocarril, ruta, polo industrial, fabrica con desperdicios, apiarios
no orgánicos, poblado, ciudad, producciones agropecuarias donde
se fumigue o fertilice, etc. Quién certifica:
Empresas, Organismos e instituciones designadas por el departamento
del gobierno competente.
Cómo y dónde se certifican las
producciones orgánicas apícolas
En promedio la entidad certificadora realiza cuatro visitas por año:
Una visita de inspección en el campo, dos a las colmenas y
una durante la extracción.
También depende de la velocidad con que se desarrolle el proyecto
para llegar a Full Organic.
Si hay migración de colmenas convencionales a orgánicas
será mas lento (tres años), sino puede hacerse hasta
en un año partiendo con material nuevo y abejas certificadas
con lo que puede haber más de cuatro visitas el primer año.
Las visitas son sorpresivas y exhaustivas, inspeccionan campos, interior
de colmenas, materiales, etc.
El costo aproximado va de U$S 150 a 450 por día de inspección
más viáticos, costo de inscripción más
un porcentaje del monto total del contrato de venta del producto orgánico.
El Sistema Argentino de Control Producción
y comercialización de Orgánicos en Argentina:
En la Argentina, la producción y comercialización de
productos orgánicos de origen animal y vegetal está
enmarcada dentro de lo establecido por el Servicio Nacional de Sanidad
y Calidad Agroalimentaria (SENASA), organismo gubernamental dependiente
de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentación (SAGPyA) que tiene a su cargo la supervisión
del sistema de control de calidad y la elaboración y actualización
de las normas respondiendo a requisitos internacionales.
En 1991, y como consecuencia del creciente interés del mercado
europeo en producir y consumir alimentos libres de pesticidas, el
Consejo de las Comunidades Europeas adoptó el Reglamento (CEE)
2092/91, que regula la producción agrícola ecológica
y su etiquetado, siendo de aplicación obligatoria en todos
los países miembros así como para aquellos terceros
países que deseen exportar a ese destino.
Nuestro país presentó su Sistema de Control y sus normas
ante la UE, obteniendo el correspondiente reconocimiento en 1993.
A partir de entonces, las exportaciones de productos orgánicos
argentinos a ese destino vienen mostrando un incesante y alentador
incremento.
Dentro de América del Sur, nuestro país ha sido pionero
en desarrollar normas oficiales.
Las normas que rigen el sistema en la Argentina
son:
Resolución SAGyP 423/92 y Resolución SENASA 1286/93
y El SENASA como autoridad y dentro del sistema de control, inscribe
y habilita en el Registro Nacional de Empresas Certificadoras a las
entidades y empresas que aspiran a desempeñarse como certificadoras
en la Argentina y tramita su reconocimiento ante la UE.
Posteriormente, supervisa a las entidades inscriptas yhabilitadas
por medio de visitas periódicas a sus oficinas, recabando toda
la información vinculada con el proceso de certificación
y recibe informes de las actividades desarrolladas por éstas.
A su vez visita a las unidades productoras/elaboradoras, verificando
los lotes en producción, los antecedentes de los cultivos y
los animales, las técnicas empleadas, los planes de producción,
métodos de control de plagas y enfermedades, etc. como así
también, las condiciones de transformación y comercialización.
Al presente hay 6 entidades inscriptas y habilitadas
en el Registro pero sólo dos cuentan con el reconocimiento
de la UE.
Otros destinos de exportaciones argentinas de productos orgánicos
son los mercados de USA, en constante crecimiento y Japón,
aún incipiente. Estos destinos no requieren, por el momento,
un trámite oficial de homologación de normas como la
UE por lo que en estas operaciones pueden intervenir otras certificadoras,
además de las reconocidas por el sistema europeo.
Si usted es un productor o elaborador y está interesado en
iniciarse en un proyecto de producción orgánica el primer
paso es consultar a un asesor para evaluar o rediseñar su actual
plan de producción, introducir los cambios necesarios para
adaptarse a las normas y, posteriormente, hacer certificar su producción
contratando los servicios de una certificadora habilitada por el SENASA.
Conservación de la Miel
El sabor y aroma de la miel de abeja se degradan con las altas
temperaturas. Por altas temperaturas se entiende temperaturas mayores
a la ambiente.
Debido a que su viscosidad disminuye rápidamente a mayor temperatura,
algunos procesos de envasado o mezclado la calientan para facilitar
el proceso y retrasar el tiempo de cristalización, perdiéndose
así parte de sus cualidades originales, cambiando de aroma
y a un color mas oscuro.
La miel almacenada en envases sellados de vidrio o acero inoxidable
puede permanecer estable por décadas, en cambio la almacenada
en envases de polietileno de baja densidad pierde agua y se cristaliza
mas rápidamente. Sin embargo, puede haber cambios, como oscurecerse
y perder su sabor y aroma. Dado que éste es un proceso que
depende de la temperatura veamos cual es la más recomendable.
La miel procesada se conserva mejor si se mantiene entre los 18 y
24°C. Aunque se puede exponer a altas temperaturas por breves
periodos el daño térmico se va acumulando, de manera
que en lo posible se debe evitar.
Las mieles sin procesar se pueden conservar mejor a temperaturas menores
de 10°C, aunque la temperatura ideal para conservarla largo tiempo
es debajo de los 0°C. Las bajas temperaturas conservan mejor el
sabor, aroma y color, tanto de mieles procesadas como sin procesar.
La mayor parte de las mieles son supersaturadas respecto de la glucosa,
cristalizándose ésta de manera espontánea a temperatura
ambiente bajo la forma de monohidrato de glucosa. La cristalización
es mas rápida entre los 11 y 15°C, por lo que para evitarla
se puede:
1. Comprar menos cantidad pero más seguido, así siempre
tendrá miel fresca y sin cristalizar.
2. Almacenar a temperaturas que retrasan la cristalización:
menores de 11°C.3. Prevenir la absorción de la humedad
ambiente guardándola en recipientes cerrados durante el almacenamiento.
La miel es altamente estable respecto de los microorganismos debido
a su baja actividad con agua, bajo contenido de humedad, bajo pH y
constituyentes antimicrobianos.
La miel se puede fermentar si su contenido de agua libre y microorganismos
es alto. La principal causa de fermentación de la miel es un
alto contenido de agua libre. Las mieles con un contenido de agua
menor del 17.1% no se fermentan. La estabilidad de mieles con un contenido
de agua libre mayor que el referido depende de la su contenido microbiano.
La miel pasteurizada generalmente no se fermenta debido a que se ha
reducido su contenido microbiano, hasta que se abre el recipiente.
Así entonces, si la miel tiene bajo contenido de agua tardará
más en cristalizarse y no se fermentará, conservándose
por largo tiempo. Las mieles de baja calidad tendrán que pasteurizarse
para poderlas conservar, a costa de perder sabor, aroma y color.